
Por ejemplo encontramos las llamadas sandalias romanas. Esta tendencia lleva en nuestras tiendas y calles varios veranos. Existe una evolución de este tipo de sandalias que no se limitan a sujetar el pie, si no que suben hasta la pantorrilla y son conocidas como gladiadoras
debido a la similitud con el calzado que utilizaban los luchadores romanos y que son muy cómodas para usar a diario.

La novedad de 2010 ha llegado en forma de extravagante mezcla: la sandalia-botín o abotinada. Este calzado deja ver el empeine y los dedos de los pies, pero cubren completamente el tobillo. Suelen utilizar materiales como el ante o el cuero y a pesar de ser un calzado original puede resultar algo caluroso en esos días de verano cuando los termómetros superan los 30 grados pero es ideal para una noche de fiesta.
También encontramos el típico zapato con tacón cubierto que deja entrever los dedos. Los materiales y los colores son muy variados y se ajustan a todos los gustos. Son muy favorecedores ya

Sin embargo, no podemos olvidar los clásicos que siguen de moda este año. Los zuecos, que tienen tantas devotas como detractoras, continúan llenando los escaparates de las tiendas con mil formas colores y
estilos. También las plataformas y las cuñas de esparto siguen

luciéndose por las calles de cada ciudad. Como todo calzado alto, son muy útiles para estilizar la pierna y alargarla. También son ideales en cualquier momento del día.